ESTUDIOS CBD Y COVID

Los experimentos preclínicos en células humanas y ratones sugieren que el cannabidiol, un compuesto activo primario en el cáñamo y la marihuana (Cannabis sativa), puede prevenir la replicación del SARS-CoV-2 en las primeras etapas de la infección, poco después de que el virus haya ingresado a las células. El estudio, publicado el 20 de enero de 2022 en la revista ‘Science Advances’, encontró que el CBD mostró una asociación negativa significativa con las pruebas positivas de SARS-CoV-2 en una muestra nacional de registros médicos de pacientes que tomaban el medicamento aprobado por la FDA para tratar la epilepsia.

Sin embargo, ahora se deben realizar ensayos clínicos para determinar si el CBD podría eventualmente usarse como tratamiento preventivo o precoz contra el coronavirus.

No obstante, los investigadores de la Universidad de Chicago, que han liderado el estudio, rechazan la autoadministración de este compuesto para el Covid-19: se necesita más investigación y quedan cuestiones pendientes sobre la dosis óptima, la formulación o el modo de administración.

CBD para tratar convulsiones

Además, un análisis correlativo de 1212 pacientes que tenían un historial de uso de cannabidiol (CBD) para tratar las convulsiones mostró una tasa sustancialmente más baja de infección por SARS-CoV-2 en comparación con los grupos de control emparejados. Este es actualmente el único uso aprobado por la FDA para el CBD.

Al enfatizar la importancia de no autoingerir esta sustancia, Long Chi Nguyen y su equipo abogan por ensayos clínicos rigurosos que evalúen el potencial del CBD como una intervención terapéutica para el Covid-19 , incluidos sus posibles efectos a lo largo de todo el curso de la infección por SARS-CoV-2. Según los científicos, los resultados brindan «una fuerte justificación para hacerlo».

Los investigadores detallan que solo observaron actividad antiviral en el CBD y su metabolito 7-OH-CBD y no vieron resultados similares en varios compuestos cannabinoides estrechamente relacionados, como el ácido cannabidílico, la cannabidivarina, el cannabicromeno y el cannabigerol.

Además, también descubrieron que el tetrahidrocannabinol (THC), el principal compuesto psicoactivo de la C. sativa cultivada para su uso como marihuana, podría contrarrestar fuertemente los efectos antivirales del CBD que observaron . Los autores afirman que este hallazgo «básicamente elimina la viabilidad de que la marihuana sirva como una fuente efectiva de CBD antiviral».

Los investigadores trataron células de cáncer de pulmón humano que expresaban el receptor ACE2, el punto de entrada clave para el SARS-CoV-2, con CBD dos horas antes de la infección con el virus. Después de 48 horas, el equipo observó una fuerte inhibición de la replicación viral, sin efectos tóxicos observables.

Los investigadores repitieron estos experimentos con otros dos tipos de células humanas y tres variantes del virus (Alfa, Beta y Gamma), todas con resultados comparables.

Al señalar que algunas terapias investigadas previamente para el SARS-CoV-2 se mostraron prometedoras en experimentos con células pero no funcionaron bien en pruebas con animales vivos, Nguyen y su equipo también probaron sus resultados en ratones que expresaban el receptor ACE2 humano.

Inyectaron ratones con CBD dos veces al día en dos dosis diferentes durante una semana antes de la infección por SARS-CoV-2 y continuaron durante cuatro días después de la infección.

Tanto en la dosis más baja como en la más alta, el CBD redujo la carga viral y ninguno de los ratones perdió peso ni mostró signos de enfermedad clínica. «Estos resultados establecen la eficacia preclínica -tejidos y modelos animales- del CBD como fármaco antiviral para el SARS-CoV-2 durante las primeras fases de la infección», concluyen los autores del trabajo.